La Época Visigoda:  fin de siglo VII

 

ecadencia goda
   
  Wamba, inicio de la decadencia
  Ervigio, ante el primer ataque musulmán
  Egica, la ultima purga en la nobleza
   
   
   
demás...
 

¿Qué pasaba en Maderuelo?

   

Égica, visigotorum rex

 

Wamba, el rey burlado 

 El mismo día del fallecimiento de Recesvinto, es elegido nuevo rey por los altos dignatarios Wamba (un noble que debía tener una edad avanzada). 

Los primero que debe hacer Wamba es organizar una nueva expedición contra los vascones que asolan la Rioja. En plena campaña contra los vascones conoce la rebelión de la nobleza narbonense (Sur de Francia). Decide dividir su ejército (no olvidemos que los ejércitos están formados por la nobleza y sus clientelas políticas) y envía una parte de él (al mando de un alto dignatario visigodo llamado Paulo) para sofocar la revuelta. Paulo, tan pronto aleja su ejército del rey se rebela con el apoyo de parte de la nobleza de la Tarraconense (actual Cataluña) y se proclama rey de los visigodos. Para Wamba fue una suerte que Paulo no obtuviera el apoyo de ninguna región más del reino.

El rey actuó con celeridad. Después de una rápida y victoriosa campaña contra los vascones, marcha sobre Cataluña con su ejército, sofoca fácilmente la rebelión de Paulo tomando Barcelona y Gerona. Tras esto, pasó a la Narbonense donde acabó también con los rebeldes. Pese a tan fulgurante éxito, Wamba se dio perfecta cuenta de los escasos lazos que unen la monarquía y la nobleza (sobre todo la de territorios periféricos). Las noblezas locales desean una autonomía sobre el poder central. Para paliar esta situación, Wamba promulgó leyes que obligan a colaborar a la nobleza e Iglesia con el rey en momentos de crisis (léase rebeliones) so pena de pagar pesadas multas o, incluso, confiscación de bienes.

El fin del reinado de Wamba es de lo más peculiar. En 680, sintiéndose el rey enfermo de muerte decide hacer confesión, es ordenado sacerdote (lo que le incapacitaría para ocupar el trono) e ingresa en un monasterio.

La nobleza elige al comes (conde) Ervigio como sucesor. Pasados unos meses, en 681, Wamba parece haber recuperado la salud y exige su restitución en el trono. Ervigio se niega a ceder el trono y ordena que Wamba siga recluido en el monasterio. Tras esta rocambolesca historia parece que se esconde una conjura de la alta nobleza y en la que tuvo un papel destacado el arzobispo de Toledo. Wamba pudo recibir un veneno que le produciría  un grave estado de enfermedad. El rey, viéndose moribundo permitió ser ordenado sacerdote por el mismo arzobispo de Toledo, con lo que perdió el trono. Una vez ingresado en el monasterio y a salvo de sus envenenadores, recobró la salud pero no el trono, aunque viviría los años suficientes para seguir conspirando contra Ervigio.

 

 

Ervigio y primer ataque musulmán 

El nuevo rey intenta apoyarse en el alto clero para contrarrestar el poder de la nobleza. Para ello, invita al episcopado a participar en el gobierno mediante consejos y exhortaciones que tendrán rango de ley (se confía en que los obispos son inspirados directamente por Dios y darán consejos justos). Igualmente, por si acaso, el rey les concede amplios beneficios fiscales y posesiones. Como contrapartida, las vacantes en los obispados serán cubiertas por un candidato designado por el rey y consagrado por el arzobispo de Toledo (primado del reino). Pese a todo, los grupos nobiliarios mantendrán un amenazante poder frente al rey.

Durante los primeros años del reinado de Ervigio, una serie de años especialmente fríos y nivosos arruinaron las cosechas. Esto trae como consecuencia un periodo de hambre generalizada y descontento social. Muchos pequeños propietarios pierden su tierras por las deudas y pasan a depender de nobles locales. Otros muchos deciden huir de sus tierras y dedicarse al bandolerismo. La situación de penuria llegó a ser tan grave que el rey decide condonar en 683 todos los impuestos que se pagan en especie que llevan sin cobrarse desde 681 (probablemente ante la manifiesta imposibilidad de recaudarlos).

Igualmente, Ervigio debió encarar el primer intento musulmán de atacar la Península Ibérica. Parece ser que hubo un fallido desembarco musulmán en la zona de Levante (no sabemos exactamente dónde). Esto parece demostrar que los musulmanes ya estaban preparados para la invasión a finales de este siglo VII. Si no la llevaron a cabo fue porque hubo una rebelión bereber (pueblo habitante del N. de África desde tiempos antiguos) contra la élite árabe y siria musulmana. Esta revuelta mantuvo al poder musulmán ocupado durante unos años y ello retrasó la invasión.  En noviembre de 687 fallece Ervigio. 

 

 

Egica y la última purga del siglo 

Es elegido rey su yerno Egica (pese a que Ervigio tiene hijos varones). Egica está emparentado con Wamba, que parece que habría vivido el tiempo suficiente y mantendría todavía una clientela política que favoreció el ascenso de Egica.

Probablemente por presiones de esta nobleza adicta a Wamba, Egica repudió a su mujer (hija de Ervigio), lo que le llevó a enfrentarse con parte de la nobleza (que es fiel a los hijos de Ervigio) y a parte del alto clero (por abandonar a su mujer). Se tramó una conjura entre estos dos sectores descontentos (con el apoyo del Arzobispo de Toledo, cabeza de la iglesia visigoda), pero fue descubierta a tiempo por el rey. Egica aprovechó para realizar una gran purga nobiliaria e incluso entre el clero. Las crónicas nos hablan de un gran número de cambios en los titulares de sedes episcopales. Además, prohibió a los obispos que se sirvieran de los bienes de las iglesias rurales de su diócesis como si de cosas propias se tratara. También condenó a muerte a muchos nobles y confiscó sus bienes.

Los malos años de cosechas continuaron. Egica debe condonar de nuevo los tributos en especie en 691. Esta situación de penuria y escasez agravó los efectos de una epidemia de peste bubónica que se declaró en el reino (sobre todo en la zona de SE de Francia). Esta epidemia quedará latente durante años en la Península y tendrá nuevos rebrotes virulentos en 707 y 709.

Todo esto (hambre, epidemias, revueltas nobiliarias, abusos del episcopado, etc.) lleva a un gran descontento social. Los sectores más desfavorecidos (siervos y esclavos) son los que más sufren todas estas penurias. Muchos de ellos deciden huir de sus señores y dedicarse al bandidaje. La situación debió ser muy grave ya que el rey Egica tuvo que legislar repetidamente contra los esclavos fugados y las personas que les daban cobijo. Otro problema social se desata en esta época: se acusa a los judíos de proselitismo (intentar captar nuevos fieles entre la población cristiana) y conspirar en favor de una invasión musulmana. Egica legisla duras medidas contra este estamento de población. Muchos judíos cayeron en la esclavitud y vieron confiscados sus bienes, que fueron repartidos entre los nobles adictos al monarca.

Como ya hicieran muchos otros monarcas visigodos, Egica intentó dar continuidad a su familia en la realeza, asociando a su hijo Witiza al trono en 695. También, como ocurrió tantas otras veces, la nobleza se opone y se rebela a principios del nuevo siglo. Esta revuelta se logró dominar muy a duras penas, tal es así que Witiza (a la muerte de su padre en 702) debe plegarse a los deseos de las facciones nobiliarias

 

 


 

 

Y mientras ... ¿qué pasaba en Maderuelo

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