Edad Media: Alfonso II de Asturias (791-842)

 

urge un verdadero reino
   
 

Traslado de la corte y primera caída de Oviedo

 

Nuevas aceifas del general Abd Al-Karim

 

Toma de posiciones en la Meseta  

 

El emir Abd Al- Rahmán II  

 

La tregua de doce años

 

El culto al Apóstol Santiago

 

Santiago, patrón del reino astur

 

Fin de la tregua

   
   
 

 

 

Alfonso II 

 

 

 

 

El reinado de Alfonso II (el Casto) dura 51 años (791-842) y será decisivo en la historia del reino asturiano. Posee un gran carácter y es, además, un consumado estratega militar. Con Alfonso II cambia la mentalidad del reino. Hasta ese momento, tanto a godos como a astúres y cántabros les une un espíritu de resistencia frente a los musulmanes. Es a partir de Alfonso II cuando ya hay un espíritu de unidad alrededor del rey. Todos se sienten integrantes del nuevo reino. Además, el aporte de población mozárabe emigrada desde el sur actúa de aglutinante de esta tendencia.  

¿En que pudo afectar a nuestra comarca?  

En primer lugar, pudieron emigrar cristianos mozárabes de nuestra zona hacia el norte, hacia tierras más seguras.  Aunque lo probable es  que las comunidades de aldea supervivientes intentaran pasar  desapercibidas a uno u otro bando.  Este periodo también es interesante ya que explica el vacío demográfico y los baldíos enormes que los reinos cristianos encontraron, un siglo después, al intentar reconquistar o repoblar el Duero y la Sierra.

 


raslado de la corte y primera caída de Oviedo

 Alfonso trasladó la corte a Oviedo. 

En 791 debe enfrentarse a una gran expedición de castigo o aceifa (tomado del árabe saifa: verano) musulmana que ascendiendo por el valle del río Órbigo, penetra en Asturias. Alfonso, consciente que no puede hacer frente al ejército musulmán, evacua Oviedo y reúne a su ejército en las cercanías de la actual Grado , un lugar mucho más apropiado para que su pequeño ejército pueda hacer frente a los musulmanes. Éstos, toman sin resistencia Oviedo y la incendian, pero cuando se retiran, cae sobre ellos, por sorpresa, el ejército de Alfonso. El ejército musulmán sufre una gran derrota (pocos consiguieron ponerse a salvo en la meseta).

 


uevas aceifas del general Abd Al-Karim  

Hisham I decide vengarse y prepara en 792 otro gran ejército al mando de su mejor general, Abd Al-Karim. El rey decide esta vez salir al encuentro de los musulmanes, pero  Alfonso es derrotado en Astorga. De todos modos, el rey se retira hacia Asturias combatiendo, aunque no puede evitar perder de nuevo Oviedo. Esta resistencia retrasa el avance musulmán y Abd Al-Karim se encuentra en Oviedo con la estación muy avanzada. Debe decidir entre invernar en territorio hostil o retirarse sin haber conseguido una victoria decisiva sobre Alfonso II. Decide esto último.

Pasaron cuatro años antes que otro ejército musulmán aparezca por el horizonte. En 796, una nueva expedición remonta el río Ebro, somete Calahorra, cruza la Bardulia y llega hasta la costa antes de retirarse hacia sus bases.

 


oma de posiciones en la Meseta  

En 798 quien toma la iniciativa militar es Alfonso II. Saca a su ejército de Asturias y, en una expedición relámpago, asalta y saquea Lisboa antes de volver rápidamente a Oviedo.

Durante bastantes años, los musulmanes se ven enzarzados en una serie de luchas intestinas. Esto hace que el rey asturiano goce de una paz que aprovecha para fortalecer su posición en la meseta.

Hasta 816 no hay aceifas musulmanas. Ese año un ejército ataca Miranda de Ebro. Alfonso II le hace frente con sus tropas pero es derrotado, aunque el rey puede recomponer su ejército en el desfiladero de Pancorvo y hacerse fuerte. Allí rechaza los ataques musulmanes y obliga a éstos a retirarse.

 


l emir Abd Al- Rahmán II

La llegada al poder de un nuevo emir, Abd Al- Rahmán II (gobernó de 822 a 855) significa un recrudecimiento de las ofensivas musulmanas. Ya en 823 una aceifa asola Álava. En 825 otra nueva aceifa ataca Galicia, aunque esta vez, la victoria está del lado astur. Al año siguiente, una nueva expedición musulmana ataca toda la frontera del reino asturiano (desde el Miño hasta Álava) aunque no consigue ningún resultado. Tras este ataque parece ser que hay una negociación entre asturianos y musulmanes porque hay un periodo de doce años de paz.

 


regua de doce años  

Este periodo pacífico es aprovechado por Alfonso II para reorganizar su reino. Consigue restaurar los rituales palaciegos visigóticos, con lo que consigue dar una legitimación a su dinastía desde los reyes visigodos.

 


ulto al Apóstol Santiago

Durante el reinado de Alfonso II empieza a propagarse el culto al Apóstol Santiago.  

El origen de este culto se remonta al siglo VII cuando se traduce del griego la vida del Apóstol. 

Sepulcro del Apóstol en Compostela 

En la versión latina se dice que Santiago estuvo en España predicando, antes de viajar hacia Jerusalem donde murió. Ya el Beato de Liébana (776) toma como cierta la prédica de Santiago en terreno hispano. En estos años, empiezan a difundirse noticias que en un recóndito valle al Oeste del reino, cerca de Iria Flavia, se veneran en un pequeño santuario unas reliquias del Apóstol (aún no se menciona la existencia del cuerpo entero).  Estas reliquias de Santiago parece ser que fueron llevadas a Galicia desde una iglesia de Mérida durante la invasión musulmana. Desde luego, en Mérida tenemos noticia de la existencia de tales reliquias en el siglo VI.

 


antiago, patrón del reino astúr  

Alfonso II hace a Santiago patrón de su naciente reino (aún está lejos la imagen belicosa de Santiago Matamoros que aparecerá más adelante).  Ordena construir un edificio más adecuado que albergue dichas reliquias. Así se construye una iglesia de piedra y barro que se convierte en una especie de santuario nacional del reino. Este culto a Santiago también sirve de aglutinador de la unidad del reino asturiano.

 


in de la tregua de Alfonso II y Abd Al-Rahman II 

En 838, tras doce años de tregua aprovechada por Alfonso para expandir su reino hacia la meseta, Abd Al-Rahmán II envía tres ejércitos: uno asola Galicia, otro ataca la Bardulia y un tercero apunta a Asturias. Alfonso II, ya anciano, a duras penas consigue rechazarlos. Durante los siguientes años, todos los veranos, un ejército musulmán ataca Asturias.